viernes, 20 de marzo de 2015

El problema de la fe

Es por usar la fe y la esperanza como herramienta de "hacer" y no como motor "para hacer". La Fe y la esperanza, por si solas, no hacen nada, pero sirven como combustible para motorizar acciones del ser, en pos de una solución o mitigación de un problema.

Si uno encara un acto con la certeza que saldrá mal, o sin esperar nada, entonces no lo hace bien, lo hace a medias o ni lo intenta. Pero si lo hace con fe y/o esperanza (o si quieren, llámenlo optimismo, ilusión, etc), entonces uno pone un esmero extra.

Si has de hacer algo con esmero, entonces es necesario tener "eso" para esperar lo mejor, o al menos un buen resultado.

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